Por: Nancy Esteves
@nancyesteves.editor
Un nuevo director general comprometido con la excelencia en la Cámara de Comercio de Coral Gables
Jorge Arrizurieta asume el cargo con convicción, urgencia y un claro sentido de propósito, y aporta décadas de experiencia —y una auténtica pasión— a su nuevo puesto como presidente y director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Coral Gables. Su trayectoria abarca la empresa privada, el sector público e instituciones internacionales, lo que le ha dotado de una habilidad poco común para desenvolverse con igual soltura en el mundo de los negocios, la diplomacia y el liderazgo comunitario. Al conocerlo, es fácil entender su éxito: una combinación de carisma y humildad, un claro sentido de propósito y relaciones profundamente arraigadas forjadas a lo largo de años de trabajo dedicado.
A lo largo de su trayectoria profesional, Arrizurieta pasó más de una década trabajando junto al magnate empresarial Wayne Huizenga, famoso por Blockbuster Video, participó en las campañas de los dos mandatos presidenciales de Bush y ocupó durante cuatro años el cargo de presidente y director ejecutivo del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) de Florida. Todas estas experiencias juntas han forjado a un líder perfectamente preparado para el momento actual y totalmente comprometido con el futuro de Coral Gables.
Entrevista exclusiva con Jorge Arrizurieta:
¿Qué te llevó a aceptar el puesto en la Cámara de Comercio de Coral Gables?
Jorge:
El puesto quedó vacante, para nuestro gran pesar, porque mi predecesor falleció mientras ocupaba el cargo. Tras esa pérdida, la Cámara llevó a cabo un proceso de selección profesional y yo presenté mi candidatura. Coral Gables es la comunidad que amo, donde he criado a mi familia y he pasado la mayor parte de mi vida adulta. Como se suele decir, el resto ya es historia.
Fue un proceso riguroso y competitivo; uno que, sinceramente, me encantó. Pasarlo me dio una gran sensación de satisfacción personal: me reafirmó que esta oportunidad me la había ganado a pulso. Si lees la descripción del puesto junto con mi trayectoria profesional —mis funciones, responsabilidades y experiencias—, la coincidencia es casi asombrosa. Si hubiera planeado mi carrera a propósito para prepararme para dirigir la Cámara de Comercio de Coral Gables, no lo habría podido hacer mejor. Muchos compañeros compartieron esta opinión y me dijeron que era la persona ideal para el puesto.
Cita destacada: Para mí es una oportunidad realmente emocionante poder aprovechar, en esta etapa, todas las experiencias que he vivido y aplicarlas a un trabajo en el que realmente se puedan sacar partido de todas ellas.
Cuéntanos un poco sobre tu trayectoria.
He trabajado mucho tanto en el sector público como en el privado, en Estados Unidos y a nivel internacional, sobre todo en toda Latinoamérica y el Caribe. Mi experiencia como director ejecutivo de Estados Unidos en el Banco Interamericano de Desarrollo —el Banco Mundial para Latinoamérica y el Caribe— fue especialmente formativa.
Más tarde, volví a Florida para dirigir la FTAA de Florida bajo el mandato del gobernador Bush, una iniciativa hemisférica en la que participaban siete ciudades de todo el continente americano. Miami se perfiló como una de las principales candidatas, lo que reforzó su posición como puerta de entrada empresarial de las Américas.
Mi experiencia en desarrollo empresarial, comunicación, recaudación de fondos y relaciones con las instituciones públicas encaja a la perfección en este puesto. El cargo requiere precisamente esa variedad de experiencia, no solo para representar a la Cámara de forma eficaz, sino también para defender los intereses de la comunidad mucho más allá de sus fronteras. Esa coincidencia es lo que hace que esta oportunidad me resulte tan atractiva, sobre todo ahora que Coral Gables sigue ampliando su presencia en la escena internacional.
Esa dimensión global ya no es solo algo teórico. Coral Gables se está convirtiendo cada vez más en un destino internacional, no solo para Latinoamérica y el Caribe, sino también para muchos otros lugares. La prueba más clara de esta realidad es la decisión de la FIFA de establecer de forma permanente una de sus oficinas internacionales más importantes en Coral Gables, una decisión que refleja la creciente importancia de la ciudad y pone de relieve por qué un liderazgo con visión global es ahora más importante que nunca.
Con una trayectoria tan impresionante, ¿qué dirías que destaca como tu mayor «momento increíble» a nivel profesional?
Jorge:
A los 27 años, tuve la oportunidad de trabajar para Wayne Huizenga en una época en la que era dueño de tres franquicias deportivas profesionales, acababa de vender Blockbuster a Viacom, había llevado el hockey al sur de Florida, había introducido la Major League Baseball con los Florida Marlins y era dueño de los Miami Dolphins.
Empecé como director de relaciones con la comunidad de los Florida Marlins durante su temporada inaugural, en 1993. Más tarde me incorporé a Huizenga Holdings, donde me encargué de las relaciones con la comunidad, las instituciones públicas y el ámbito político de todas las empresas afiliadas. En muchos sentidos, desempeñé las funciones tanto de lobista corporativo como de responsable de relaciones con la comunidad.
Durante esa época me sentía con muchísima energía. De verdad sentía que, profesionalmente, estaba en la gloria. Esa época marcó mi forma de ver el liderazgo, la participación en la comunidad y las oportunidades.
Una de las experiencias más memorables de aquella época fue que me eligieran como portador de la antorcha olímpica para los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996. Ese tramo de una milla del relevo fue un momento decisivo: una experiencia que no habría sido posible sin haber desempeñado ese papel.
Esos años de formación me enseñaron lecciones que aún hoy me sirven de guía, las mismas lecciones que espero aportar a la Cámara. «Si vienes a mi despacho», añade con una sonrisa, «verás lo que yo llamo en broma mi “egoteca”: una habitación llena de premios y reconocimientos que marcan ese recorrido».
Estrategia y visión de la Cámara
¿Cuál es tu plan estratégico —sobre todo a corto plazo— para marcar una diferencia significativa en la Cámara?
Jorge:
Coral Gables es una comunidad única. De hecho, comparativas recientes muestran que Coral Gables supera a Beverly Hills en valor inmobiliario: no es una percepción, es la realidad.
La belleza de la ciudad, su arbolado y su conservación reflejan una visión que George Merrick estableció hace más de un siglo. Coral Gables, la Universidad de Miami y la propia Cámara comparten un legado de 100 años. Esa visión no solo se creó, sino que se ha protegido, cuidado y potenciado con esmero.
Mi papel es ayudar a sentar las bases para los próximos 100 años. Para eso hace falta colaborar con el ayuntamiento, los vecinos y el sector empresarial. El desarrollo económico no se consigue por uno mismo; es una responsabilidad compartida.
He dedicado esta primera etapa a escuchar y analizar, para entender lo que me he encontrado al llegar. Y estoy convencido de que incluso las mejores organizaciones pueden mejorar aún más.
Mi objetivo no es que esta sea la cámara más grande, sino la mejor. La calidad importa más que el tamaño. La modernización es clave, sobre todo en lo que se refiere a la tecnología. Estamos trabajando de lleno en iniciativas que aprovechan la IA y las herramientas modernas para reforzar la afiliación, la fidelización, la comunicación y los servicios.
Esta Cámara ya es muy activa y organiza unas 15 actividades al mes. Mi papel no es desmontar lo que funciona, sino perfeccionarlo, mejorarlo y ponerlo en práctica. Me veo como un agente de cambio, no como alguien que simplemente ocupa un puesto. La clave está en la ejecución.
Creo que los puestos de liderazgo como este necesitan un impulso. Si no se consigue un avance significativo en un plazo de entre ocho y diez años, es hora de pasar el testigo. Esa sensación de urgencia es lo que aporto a este puesto.
Posicionamiento internacional
Has hablado de la globalización. ¿Cómo influye eso en tu visión de la Cámara?
Jorge:
Además de la FIFA, nuestra ciudad cuenta con una concentración extraordinaria de consulados y representantes diplomáticos.
El condado de Miami-Dade es un destino muy codiciado por los cónsules generales y los antiguos embajadores debido a su papel como centro de negocios de las Américas, su clima y su conectividad global. Son ventajas innatas.
Para mí, la internacionalización significa aprovechar mi experiencia para dar a conocer la Cámara en los foros internacionales, creando una colaboración internacional significativa que refuerce las oportunidades empresariales locales.
Tenemos que aprovechar ese impulso y utilizarlo para liderar, no solo a nivel local, sino también a nivel nacional. Creo de verdad que esta Cámara puede convertirse en un modelo a seguir para otras en todo el país.
Legado
¿Qué legado esperas dejar en la Cámara?
Jorge:
Me planteo este cargo pensando en un plazo de entre ocho y diez años. Mirando atrás, me gustaría que la gente dijera que ayudé a que una gran Cámara —con una sólida reputación— alcanzara la excelencia internacional sin dejar de tener una gran relevancia local.
Eso significa reforzar la estabilidad económica, modernizar las operaciones, apostar por la tecnología —sobre todo por la IA— y redefinir qué puede ser una Cámara de Comercio en el mundo actual.
Esto no debería ser «la habitación de tu abuelo». Debería ser un espacio contemporáneo, dinámico e imprescindible en cada etapa de la vida de un profesional.
Mantra
¿Cuál es tu lema en la vida? ¿Qué es lo que de verdad te motiva?
Jorge:
El éxito importa, claro, al igual que el legado, sobre todo para mis hijos. Pero lo que de verdad me motiva es marcar la diferencia.
El servicio público es lo que me mueve. Todo el mundo debería participar en su comunidad, independientemente de si ocupa un cargo público o no. Doy ejemplo y no predico lo que no practico.
Este puesto me entusiasma porque se centra en los negocios, no en la política, y aun así defiende, apoya y promueve a la comunidad. Me permite combinar todo lo que he aprendido en una sola misión: impulsar a las organizaciones y ayudarlas a dar un paso más allá.
ESPAÑOL
Un nuevo director general comprometido con la excelencia en la Cámara de Comercio de Coral Gables
Al asumir el cargo con convicción, sentido de la urgencia y un propósito claro, Jorge Arrizurieta aporta décadas de experiencia —y una profunda vocación— a su nuevo puesto como presidente y director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Coral Gables. Su trayectoria abarca el sector privado, el servicio público y organizaciones globales, lo que le ha permitido desarrollar una capacidad poco común para desenvolverse con la misma soltura en los ámbitos de los negocios, la diplomacia y el liderazgo comunitario. Basta con conocerlo para entender de dónde viene su éxito: una mezcla de carisma y humildad, un claro sentido de propósito y unas relaciones muy sólidas, fruto de años de esfuerzo y constancia.
A lo largo de su carrera profesional, Arrizurieta pasó más de una década trabajando junto al empresario Wayne Huizenga, fundador de Blockbuster Video; participó en las campañas de los dos mandatos presidenciales de los Bush; y ocupó durante cuatro años el cargo de presidente y director ejecutivo del Área de Libre Comercio de las Américas de Florida (FTAA). En conjunto, estas experiencias han forjado a un líder totalmente preparado para este momento —y profundamente comprometido con el futuro de Coral Gables.
Entrevista exclusiva con Jorge Arrizurieta
¿Qué te llevó a asumir este cargo en la Cámara de Comercio de Coral Gables?
Jorge:
La vacante se produjo, por desgracia, porque mi antecesor falleció mientras ocupaba el cargo. Tras esa pérdida, la Cámara llevó a cabo una búsqueda de candidatos, y decidí presentarme. Coral Gables es la comunidad que amo: donde he criado a mi familia y donde he pasado la mayor parte de mi vida adulta. Como suele decirse, el resto es historia.
Fue un proceso riguroso y muy competitivo, algo que me encantó. Haberlo superado me dio una profunda satisfacción personal, ya que confirmó que esta oportunidad me la había ganado de verdad. Cuando lees la descripción del puesto junto con mi trayectoria profesional —mis funciones, responsabilidades y experiencias—, la coincidencia es casi sorprendente. Si hubiera planeado mi carrera a propósito para prepararme para dirigir la Cámara de Comercio de Coral Gables, no lo habría hecho mejor. Muchos compañeros compartieron esa opinión y me dijeron que encajaba perfectamente en el puesto.
Cita destacada:
«Es realmente una oportunidad apasionante para reunir, en esta etapa de mi vida, todas las experiencias que he acumulado y ponerlas al servicio de un puesto que pueda beneficiarse directamente de ellas».
Cuéntanos un poco sobre tu trayectoria profesional
He trabajado mucho tanto en el sector público como en el privado, en Estados Unidos y a nivel internacional, sobre todo en América Latina y el Caribe. Mi experiencia como director ejecutivo para Estados Unidos en el Banco Interamericano de Desarrollo —el Banco Mundial para América Latina y el Caribe— fue especialmente formativa.
Después volví a Florida para dirigir la Florida FTAA bajo el mandato del entonces gobernador Bush, una iniciativa hemisférica en la que participaron siete ciudades del continente. Miami se convirtió en una de las principales candidatas, lo que reforzó su posición como puerta de entrada empresarial a las Américas.
Mi experiencia en desarrollo empresarial, comunicaciones, recaudación de fondos y relaciones con las instituciones públicas encaja a la perfección en este puesto. El cargo exige precisamente ese abanico de competencias: no solo para representar eficazmente a la Cámara, sino para dar a conocer a la comunidad mucho más allá de sus fronteras. Esa coincidencia es lo que hace que esta oportunidad me resulte tan atractiva, sobre todo ahora que Coral Gables sigue ampliando su presencia en la escena internacional.
Esa dimensión internacional ya no es solo teoría. Coral Gables se consolida cada vez más como un destino global, no solo para Latinoamérica y el Caribe, sino mucho más allá. La prueba más clara de esto es la decisión de la FIFA de establecer de forma permanente una de sus oficinas internacionales más importantes en Coral Gables, una decisión que refleja el creciente protagonismo de la ciudad y pone de manifiesto por qué un liderazgo con visión global es hoy más importante que nunca.
Con una trayectoria tan destacada, ¿cuál crees que es tu mayor «momento inolvidable» profesional?
Jorge:
A los 27 años tuve la oportunidad de trabajar con Wayne Huizenga en una época en la que era dueño de tres franquicias deportivas profesionales, acababa de vender Blockbuster a Viacom, llevó el hockey al sur de Florida, introdujo el béisbol de las Grandes Ligas con los Florida Marlins y era dueño de los Miami Dolphins.
Empecé como director de Relaciones con la Comunidad de los Florida Marlins durante su temporada inaugural en 1993. Después me incorporé a Huizenga Holdings, donde me encargué de las relaciones con la comunidad, las instituciones gubernamentales y el ámbito político de todas las empresas afiliadas. En muchos sentidos, trabajé tanto como lobista corporativo como ejecutivo de relaciones comunitarias.
Fue una etapa llena de energía. En el ámbito profesional, sentía que estaba en la gloria. Ese periodo marcó mi forma de entender el liderazgo, el compromiso con la comunidad y las oportunidades.
Uno de los recuerdos más importantes de aquellos años fue que me eligieran para llevar la antorcha olímpica en los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996. Ese tramo de una milla del recorrido fue un momento decisivo, una experiencia que no habría sido posible sin el papel que desempeñaba por aquel entonces.
Esos años de formación me dejaron lecciones que aún hoy me sirven de guía —las mismas que espero aportar a la Cámara. «Si vienes a mi oficina», comenta con una sonrisa, «verás lo que en broma llamo mi “egoteca”: una sala llena de premios y reconocimientos que reflejan ese recorrido».
Estrategia y visión para la Cámara
¿Cuál es tu plan estratégico a corto plazo para generar un impacto positivo en la Cámara?
Jorge:
Coral Gables es una comunidad única. De hecho, comparaciones recientes muestran que ha superado a Beverly Hills en valor residencial; no es una impresión, es una realidad.
La belleza de la ciudad, su arbolado y su compromiso con la conservación reflejan una visión que George Merrick estableció hace más de un siglo. Coral Gables, la Universidad de Miami y la propia Cámara comparten un legado de 100 años. Esa visión no solo se concibió, sino que se protegió, se cuidó y se potenció con criterio.
Mi papel es ayudar a sentar las bases para los próximos cien años. Para eso hace falta colaborar con el ayuntamiento, los vecinos y el sector empresarial. El desarrollo económico no se puede lograr por nuestra cuenta; es una responsabilidad compartida.
He dedicado esta primera etapa a escuchar y evaluar, a entender lo que he heredado. Y creo firmemente que incluso las grandes organizaciones siempre pueden mejorar.
Mi objetivo no es convertir esta Cámara en la más grande, sino en la mejor. La calidad importa más que el tamaño. La modernización es fundamental, sobre todo en materia de tecnología. Estamos trabajando activamente en iniciativas que incorporan inteligencia artificial y herramientas modernas para reforzar la afiliación, la retención, la comunicación y los servicios.
Esta ya es una Cámara muy activa, con unos 15 eventos al mes. Mi objetivo no es desmontar lo que funciona, sino perfeccionarlo, mejorarlo y llevarlo a cabo de forma más eficaz. Me considero un agente del cambio, no un simple guardián. La ejecución es clave.
Creo que los puestos de liderazgo como este requieren dinamismo. Si no se consiguen avances significativos en un plazo de ocho a diez años, es hora de pasar el relevo. Ese sentido de urgencia es lo que aporto a este puesto.
Proyección internacional
Ha hablado de globalización. ¿Cómo influye eso en su visión para la Cámara?
Jorge:
Además de la FIFA, nuestra ciudad cuenta con una concentración extraordinaria de consulados y de líderes diplomáticos.
El condado de Miami-Dade es un destino muy codiciado por los cónsules generales y los exembajadores, gracias a su papel como centro empresarial de las Américas, su clima y su conectividad global. Son ventajas que van de la mano.
Para mí, la internacionalización significa aprovechar mi experiencia para dar a conocer a la Cámara en el ámbito internacional, creando vínculos internacionales significativos que refuercen las oportunidades de negocio locales.
Tenemos que aprovechar ese impulso y utilizarlo para liderar, no solo a nivel local, sino también a nivel nacional. Estoy convencido de que esta Cámara puede convertirse en un modelo para otras en todo el país.
Legado
¿Qué legado te gustaría dejar en la Cámara?
Jorge:
Asumo este cargo con una visión a ocho o diez años vista. Cuando mire atrás, me gustaría que se dijera que ayudé a que una Cámara que ya era sólida —y con una gran reputación— alcanzara relevancia internacional, sin perder su profunda conexión local.
Eso significa reforzar la estabilidad económica, modernizar las operaciones, adoptar tecnología —sobre todo la inteligencia artificial— y redefinir qué puede ser una Cámara de Comercio en el mundo de hoy.
Esto no tiene por qué ser «la habitación de tu abuelo». Tiene que ser un espacio moderno, dinámico e imprescindible en cada etapa de tu vida profesional.
Mantra
¿Cuál es tu lema de vida? ¿Qué es lo que realmente te motiva?
Jorge:
El éxito importa, claro, igual que el legado, sobre todo para mis hijos. Pero lo que de verdad me motiva es marcar la diferencia.
El servicio público es la esencia de quién soy. Todos deberíamos participar en nuestras comunidades, independientemente de si ocupamos o no un cargo público. Doy ejemplo y no predico lo que no practico.
Este puesto me entusiasma porque se centra en los negocios, no en la política, pero al mismo tiempo promueve, apoya y defiende a la comunidad. Me permite unir todo lo que he aprendido en una sola misión: impulsar a las organizaciones y ayudarlas a dar el siguiente paso.
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