Por: Nancy Esteves
Fotos: Jesus Corderos
Durante más de cuatro décadas, Emilio Estefan ha definido el crossover latino en la música, la televisión, el cine, el teatro y los negocios. Su sitio oficial le atribuye más de 30 nominaciones al Grammy y 19 premios. Entre sus logros recientes figuran el álbum Raíces de Gloria Estefan, los remixes de 2025 para la Leagues Cup y la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, “Hialeah” por el centenario de la ciudad, el Pioneer Award de Latinos in Sports en 2025 y la proclamación del Día de Emilio Estefan por Miami- Dade en 2025. En esta conversación, reflexiona sobre el trabajo, los valores y el legado que todavía lo impulsan.
P: Nancy Esteves: ¿Qué te mantiene tan activo?
Emilio Estefan: La Copa Mundial, America250, Broadway y los discos nuevos me han tenido súper ocupado. Este año también es el aniversario de la Estatua de la Libertad; llevo más de 20 años como trustee y estamos organizando la celebración. Acabo de pasar tres días en Days to Shine, la convención de mujeres en República Dominicana con la que trabajo, donde tuvimos 20,000 mujeres. Gracias a Dios, es bueno estar ocupado. Voy a trabajar mientras pueda y mientras la mente me dé, porque lo disfruto.
P: Cuéntame del soundtrack de America250.
America250 celebra los 250 años de Estados Unidos. Me nombraron para unir a grandes artistas y producir el soundtrack, con Kool & the Gang, Tony Bennett y Billy Joel, entre otros. Gloria y yo escribimos “America”, la única canción nueva. La colección recorre la música que salió de Estados Unidos hacia el mundo. Hay grabaciones de distintas épocas y tecnologías; hay que ecualizarlas para que tengan el mismo sonido y volumen, y contar con la relación con los artistas para obtener los permisos. Queen Latifah también hizo en Los Ángeles un gran concierto que repasó esa historia, y fue un éxito.

P: ¿Y tus proyectos deportivos y musicales más recientes?
Trabajé mucho en la Copa Mundial y su soundtrack. Hice “Love Always Wins” y abrí el show en Miami antes del partido de Argentina y Cabo Verde, además de viajar como parte de la producción. Hace dos años también hice música para la Leagues Cup y la MLS. El disco nuevo de Ronkalunga está teniendo un éxito impresionante, y viene el de Cimafunk, mitad en inglés y mitad en español, que ya genera expectativa en Corea, Japón, Inglaterra, Francia y Alemania.
P: Dices que la música te salvó la vida. ¿Qué significa para ti?
La música me salvó la vida y la niñez. Me separé de mi familia, como tantos cubanos, y con la música encontré un trabajo que amaba y pude ahorrar para traer a mi madre de Cuba. Agradezco a la prensa, los disc-jockeys y los fans que nos abrazaron a mí y a los artistas con quienes trabajé: Gloria, Shakira, Jennifer Lopez, Ricky Martin, Marc Anthony, Carlos Vives, Jon Secada, Thalía y Alejandro Fernández. Celia Cruz decía: que te toquen en la radio importa, pero que la gente compre el disco importa más, y que te diga en la calle que te quiere vale más que todo. Ese cariño no se compra; se gana con respeto.
P: ¿Qué legado quieres dejar?
Que los latinos podemos lograr nuestros sueños y que nuestros países son más fuertes unidos. En la Copa Mundial, los estadios llenos mostraron el poder económico latino. También fui minority owner de los Miami Dolphins. Esos ejemplos les enseñan a mis hijos y a la juventud que el éxito llega con trabajo, dando gracias a Dios cada mañana y siendo agradecido con quienes te apoyan.
P: ¿Qué enseñanza de The Rhythm of Success debe conservar la próxima generación?
Me decían que mi sonido latino no iba a funcionar, igual que antes decían que las mujeres no vendían discos. Sin embargo, produje a Celia Cruz, Gloria, Shakira, Thalía y Jennifer Lopez. No dejes que nadie cambie tu vida. Di: “Si es un éxito, es mi éxito; si es un fracaso, es mi fracaso”. Hay que creer. Fui siete veces a Sony y no me dejaron entrar; cinco años después era presidente de Desarrollo Artístico de Sony Music.
P: ¿Cómo influyó eso en tu apoyo a Cachao?
La fama no define mi vida. Lo importante es dejar un legado que dé orgullo a la comunidad y enseñe a los jóvenes quiénes abrieron puertas cuando era difícil. Cuando firmé al legendario bajista Israel ‘Cachao’ como primer artista de Crescent Moon, preguntaron si cantaba o si era joven y lindo. Dije que no cantaba y que era lindo, pero no joven. Andy García y yo hicimos su disco y ganamos el Grammy, conservando quiénes somos y demostrando lo que podemos hacer.
P: ¿Qué deben saber los jóvenes latinos bilingües en Estados Unidos sobre identidad y perseverancia?
Mi nieto dice que tengo mucho acento en inglés; yo le contesto que su abuela dice que suena sexy. Nos sacrificamos para grabar y promover canciones, llevándoselas a los DJs, y después llegamos al número uno en Inglaterra, Francia y Alemania. José Feliciano, Carlos Santana y Julio Iglesias lucharon sin cambiar sus nombres ni abandonar nuestro idioma. Hoy triunfan Bad Bunny y Shakira. Nunca quise fallarle a la comunidad: cuando uno de nosotros triunfa, triunfa una comunidad completa. Ya somos 70 millones de latinos en Estados Unidos, con una base, cadenas de televisión y radio. No tengan miedo; todo se puede lograr con buena fe.
P: ¿Por qué es tan importante el Museo Nacional del Latino Estadounidense?
El presidente Obama me nombró en 2009. Yo decía que hacía falta un museo para mostrar la contribución latina. Cambiaron los partidos y las opiniones; muchos se retiraron porque creían que era imposible. Yo seguí, como uno de los primeros nombrados y de los pocos originales que quedan, porque siempre creí que iba a pasar. Lograr la aprobación del museo en Washington fue un gran logro de mi carrera. No se trata solo de cubanos, puertorriqueños, mexicanos o colombianos, sino de una comunidad hispana que ha contribuido al mundo. Los latinos deben sentirse orgullosos, agradecidos al país que nos recibió y respetados por nuestra contribución.




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