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Julio 1, 2017

Erika de La Vega: “SIGO APRENDIENDO, NO HAY TIEMPO QUE PERDER”

La presentadora venezolana, quien marcó su camino a la internacionalización como co-host de la versión Latina de American Idol en 2006, no ha dejado de sumar logros a su amplia trayectoria artística. Un rostro que aunque ya resulta familiar entre el público hispano, continúa sumando nuevos retos siempre ligados a la destreza de su humor y la cercanía que transmite en pantalla. Y es que Erika de La Vega, con un nombre de altura como el que proyecta su apellido, bien podría ser la girl next door que todos queremos tener alrededor.

Se podría decir que por estos días lo tuyo es ¿hacer reír? Andas de gira con tu monólogo “Tú no sabes quién soy yo” y no paras de llenar salas y teatros ¿De qué va este stand-up y cuál crees que ha sido la clave para tanto éxito hasta ahora?

El stand-up va sobre mis observaciones y algunas conclusiones sobre temas como la cirugía plástica, lo que hacemos las mujeres para captar la atención de los hombres, la gran mentira sobre los príncipes azules, los hombres cuando ven el futbol y el estado de su ropa interior. Los piropos, los retos del matrimonio entre otras cosas.
Cuando empecé a escribir tenía claro que quería hablar de cosas que le pueden pasar a cualquier persona, más allá de su nacionalidad y donde residen, para así lograr que el público se sintiera identificado con las cosas que me río o me preocupan o me dan miedo. Además lo estrené en Miami, donde todos los que viven vienen de diferentes países con diferentes culturas y tradiciones, el reto era lograr que funcionara. Después de probarlo y pulirlo todos los fines de semanas durante 3 meses, me sentí preparada para llevarlo a otras ciudades del mundo sin temor a que la gente no supiera de lo que estaba hablando.

¿A qué se debe ese nombre?
El nombre tiene que ver con el reto de comenzar en un nuevo país. Porque cuando estás en tu zona y eres local esa frase “Tu No Sabes Quién Soy Yo” la dices o las escuchas con ciertos tonos de prepotencia y autoridad. Pero cuando emigras y empiezas de nuevo en un lugar donde nadie te conoce, esa frase toma otra dimensión y comienzas a decirla literalmente, sin ironías. Ponerle a mi show “Tu No Sabes Quién Soy Yo” era asumir ante quien leyera el afiche de la obra que efectivamente no sabe quién soy, pero ven a verla que hasta nos podemos caer bien.

¿Te costó adaptar el humor de tu país a un público más universal?
Te cuento que cuando hice el programa de TV “Erika Tipo 11” fue un gran entrenamiento para desarrollar el humor basándonos en temas más universales. Como era un programa grabado, nos limitaba tocar la actualidad. No podía hablar de lo que sucedió en Venezuela el día anterior porque el programa salía al aire 3 días de después. Eso nos obligó a pensar como podíamos hablar de cosas que no fueran del día a día del país y resolvimos hablar de cosas que no tuvieran fecha de vencimiento y por eso nacieron los famosos monólogos. Allí hablé sobre los divorcios, las peluquerías, la relación madre-hija, las fiestas infantiles, los exes, los despechos, las locuras que hacemos por amor, el matrimonio. Esta experiencia me ayudó mucho para seleccionar los temas que toco en el show.

¿Alguna vez te pasó que no veías feedback del público con lo que decías en el monólogo y tenías que improvisar? ¡¿Cómo te preparas para públicos exigentes!?
Cada noche es un gran signo de interrogación… ¡no sabes con que ánimo viene la gente!, si la función es muy tarde en la noche o temprano en las tardes, hay muchos factores que pueden influir en la disposición del público. Así como he tenido noches maravillosas donde la gente hace empatía desde el primer “Buenas noches” hasta que suelto al micrófono, también me he conseguido con públicos que no emiten un sonido en los primeros 7 minutos del show y ahí es cuando quiero salir corriendo, pero claro, ya es muy tarde para huir, así que toca apretarme los pantalones, sudarme la noche y ganarme al público cueste lo que cueste.

Son muchas las facetas que has abordado Erika… Presentadora, locutora, modelo, productora y como dices “actriz solo en emergencias” jajaja.
¿En cuál de ellas te sientes más cómoda y cuál te ha dado gratas sorpresas?
Para mí todas han sido una sorpresa, porque cuando comencé, jamás pensé que podría ser buena en alguna de ellas. Gracias a las oportunidades que se me presentaron y gracias a la constancia, a la pasión y el no tener miedo a equivocarme, aprendí a desenvolverme en ellas.
Claro que, para mí, la radio es mi medio natural…la radio fue mi día a día durante 18 años, formaba parte de mi rutina, todo mi vida giraba en torno a la radio. No digo que la TV no la disfruto tanto como presentadora y productora, pero digamos que saca más canas. Esta etapa de hacer stand-up y subirme al escenario con el fin de hacer reír al público es algo que disfruto a mil. Me da un vértigo que es adictivo, cada vez que termino un show, termino con la adrenalina en el techo. Es como esa sensación que deben tener los que practican deportes extremos, que aunque sepas que puedes hacerte daño y terminar vuelto papilla, no hay nada que se compare con esa sensación de haberlo logrado.

¿Jamás harías una telenovela al estilo Miami?
Yo a estas alturas te puedo responder con esa frase célebre que dice:” Yo lo que sé, es que quien sabe.”

Llegaste a Telemundo Internacional con “El Show de Erika…casi late night” con una muy buena receptividad y afortunadamente te han tomado en cuenta para muchos proyectos. ¿Cómo te sientes en la televisión hispana en Estados Unidos?
Al principio me sentí como todo comienzo, ¡desubicada! Pero a medida que fui aceptando oportunidades, no importa lo pequeñas que fueran, me fui sintiendo cada vez más centrada. Para mí era importante conocer a la gente que hace televisión acá para poderme sentir cómoda y sobre todo, sentir confianza. Ojo, sigo conociendo, sigo aprendiendo, sigo, no hay tiempo que perder.

Y con “Ya era hora” compartías pantalla con compañeros de otras nacionalidades y con otro tipo de trayectoria. ¿Cómo describes esta experiencia?
Enriquecedora, divertida y un reto para nosotros mismos para hacernos entender. Porque cada nacionalidad dice las cosas diferentes, entonces imagínate un equipo de producción de 20 personas donde cada quien nombra las cosas a su manera. Pareciera que acá en Miami, uno tiene que andar con un traductor al lado.

¿Algún artista cuya participación en cualquiera de tus programas haya sido para ti memorable?
Hay una entrevista que recuerdo del programa “Ya Era Hora” que le hice a Roberto Tapia. Él es un cantante de banda, de música norteña. Recuerdo que el traía la camisa desabotonada, un poco abierta, donde se le veía el pecho, además ¡le guindaba una cadenota de oro con un tigre! A mí se me ocurre preguntarle, ya que estaba un poco descubierto: “Roberto: ¿Tú te depilas o te podas?”
Yo de vez en cuando lanzo esa pregunta para romper el hielo con los invitados, pero el único que me la ha respondido con una descripción detallada fue él. No solamente eso, después el me lo preguntó a mí, y claro, le tuve que responder. Ya al final Roberto ni quería hablar de su disco, quería seguir hablando de pelos y afeitadoras, ¡nunca me había reído tanto! Yo agradezco los invitados así, con desparpajo, que salen de su personaje, que se entreguen y se diviertan.

La Erika que descubrimos en pantalla, no dista tanto de la que llena estas líneas con su experiencia. Nacida en Caracas pero con sangre cubana en la familia, la animadora, locutora y comediante destaca por ser fuera de la común. Así pasó de ser publicista a modelo para luego conquistar el mundo de la radio donde atesora, dicho por ella misma, sus mejores momentos.

¿Qué compañero de trabajo extrañas?
He tenido la suerte de tener compañeros increíbles, compañeros inteligentes y sobre todo divertidos. De extrañarlos podría decirte que a todos, la dinámica de trabajar en pareja tiene un ritmo muy sabroso, mientras uno habla, el otro piensa y después el otro reacciona. Más que compañeros podría decirte que extraño mucho la radio, mis compañeros, mis audífonos, el poder comunicarme con el público a diario, ser por momentos su voz o ser por momentos su “spa” mental. Desde que me despedí de la radio venezolana siento un guayabo en el medio del pecho que no se me quita con nada.

Erika también eres mamá, y tienes tantas ocupaciones al día, no queremos saber cómo haces para lograrlo, si no, ¿cómo quedas después de compaginar estos dos roles? jaja
Quedo como la posición de Yoga, Perro Uno….. Pero, ¡con chiripiorca! Yo antes tenía más aguante, siempre escribía en las noches y podía quedarme hasta tarde en la computadora en un momento de silencio y paz. Ahora desde las 7pm estoy bostezando.

Aunque tienes origen cubano también compartes tus raíces con Venezuela.
¿Qué vemos en Erika de esa mezcla?
De esa mezcla sale alguien que come arepa en las mañanas pero no cambio por nada el pernil, el congrí y la yuca con mojo. De esa mezcla sale alguien marcada por una familia que ha huido del comunismo desde hace décadas, y al parecer sigue huyendo.
De esa mezcla sale una nostalgia por el país que se añora, y a la vez un espíritu de lucha inagotable para surgir las veces que sean necesarias.

Venezuela atraviesa momentos muy duros, de mucha incertidumbre, cuando piensas en tu país, ¿lo haces con desesperanza o por el contrario crees que algún día podrá levantarse?
Hasta las dictaduras más macabras se han terminado, la historia lo ha demostrado. Tomando eso como premisa, tarde o temprano Venezuela será un país luminoso, alegre y libre.

En corto:
Lo que más añoras…el queso blanco venezolano en todas sus versiones.
Lo que más anhelas…El reencuentro de los venezolanos.
Lo que más te cuesta…tener paciencia para hacer tareas de segundo grado con Matías.
Tu lugar feliz…una cama de masajes

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